El alba.

El invierno había llegado y no solo como nombre de una estación. El frío cortaba mi cuerpo, inundando mi alma.

Diez días habían pasado desde que mis huesos se congelaran, diez días desde que solo un pensamiento rondaba lo mas profundo de mi ser.

Aquella mañana desperte muy temprano, la noche aun dominaba la tierra, sali apurado deseando ganarle al destino, pero fue en vano. El puente estaba desierto salvo por las hojas que recorrian la acera, mire hacia el infinito. Las primeras luces de la aurora inundaron mi vista y luego todo fue blanco, hasta siempre Mia…

~ por mbrotos en 25 dUTC Junio dUTC 2009.

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